Formar profesionales de la educación de alto nivel académico que comprendan la dimensión humanizante y la trascendencia social de su labor, reconociéndose como sujetos autogestivos de investigación-intervención, innovación y vanguardia tecnológica. Profesionales capaces de analizar, con rigor ético y pensamiento crítico, las problemáticas situadas en sus Comunidades de Aprendizaje para que, a través de la autonomía responsable y el diseño de estrategias pedagógicas pertinentes, transformen su práctica educativa y contribuyan al bien común en una sociedad justa, inclusiva, equitativa y socialmente comprometida.


